buena película ;)
diciembre 21, 2009
diciembre 14, 2009
Pezones, Bob Dylan y una Pizza
Atravieso la calle y llego al lugar designado para comprar comida el día de hoy. Ordeno lo que me apetece; en realidad esas pizzas son horribles, pero es lo más cercano que hay, además son baratas y no cuento con mucho dinero. Pido mi pizza mediana. La muchacha que trabaja ahí se ve tan triste, que yo me empiezo a sentir de la misma manera. Empiezo a mirar mi alrededor, a lado izquierdo hay un puesto de revistas un poco descuidado, el señor que lo atiende trae un playera sucia y rota (pude ver su pezón sin ningún impedimento todo el tiempo en el que estuve esperando mi pizza). A lado derecho un puesto de garnachas solo, sin gente, como el estadio Azteca, cuando el América no gana (maldita gallina, eres tan amargaaaa!). Empecé a observar a la gente y mire a un invidente que pedía dinero a unos metro de mi, juro que era igualito a Bob Dylan. La gente de la zona ya lo conoce y supongo que no le va mal.
Era un lugar tan sucio, todo era muy gris. Intentaba no sentir mal pero no podía, entre la cara tan triste de la mujer pizzera y el color tan gris de el lugar, mi estomago se revolvió y sentí unas ganas inmensas de vomitar. Me contuve. La pizaa estaba lista, la pague y me fui de ahí tan triste y asqueado.
De nada sirvieron mis esfuerzos en el puesto, llegue a mi casa, probé la pizza y vomite sin parar.
Moraleja: si un pizza mediana te cuesta 35 pesos, no la compres. Tal vez la pides de peperonni y te la dan de perro.
Buen día
Paz :)
diciembre 11, 2009
Calles
Solo suena una canción en mi cabeza y no quiero dejar que se desvanezca como todas las demás. Todo hombre en su vida debe dejar crecer su barba hasta poder decir: Puedo desnudarme ante las cenizas del fuego. Caminas y caminas, buscando razones y motivos. Vas pintando los cristales y las paredes; lo único que quieres es que mientras camines ellas te den la respuesta a todo lo que te estás cuestionando. La ciudad es tan inmensa y tu eres tan pequeño. Solo escucho lo que este poeta me dice.
Luces y bicicletas.
El auto avanzaba a una velocidad tan baja que podía observar los arboles y distinguir los gestos de la gente. Me encontraba en el asiento trasero de lado del conductor. Yo solo observaba todo. Nunca me detengo a observar nada, siempre he tenido esa mala costumbre. Siento que si me detengo por un momento la vida se me saldrá de las manos. Mi ipod reproducía sonidos que se iban fundiendo con todo lo que miraba, gente en bicicleta, niños que perseguían globos de colores pastel, parejas discutiendo y parejas que fundían sus almas con un beso.
Yo solo repetía en mi cabeza, "ya quiero que acabe, no lo soporto, no soporto mirar tanta belleza", mientras frotaba mis palmas contra el asiento. A la mitad del trayecto sentí unas ganas inmensas de llorar, pero no encontraba el motivo. No entendía nada de lo que estaba pasando. Cuando baje del auto, solo podía pensar en una cosa: Estoy vivo.
"In our days, we will say, what our ghosts will say"
Sam Beam
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